La bandolera ajustable, de hasta 160 cm de largo y 2 cm de ancho, ofrece una forma cómoda y segura de llevar un dispositivo en una funda textil. Es una solución práctica para los usuarios de terminales de pago y dispositivos de captura de datos, como escáneres y ordenadores móviles. La correa también puede servir como opción de transporte alternativa para las fundas, que suelen llevarse en el cinturón de la cadera. En el caso de las fundas, se necesitan dos anillas en D para una fijación estable.
Gracias a su suave ajuste de longitud, la correa puede adaptarse a la altura y las preferencias del usuario, garantizando la máxima comodidad incluso durante el trabajo en condiciones dinámicas. La robusta sujeción protege el dispositivo de los efectos de caídas y golpes.